El perfeccionismo está destruyendo tu productividad

perfeccionismo

¿Siempre te preocupa no haber realizado un buen trabajo?
¿Siempre cuestionas tu trabajo o acciones?
¿Tienes miedo de admitir tus errores?
¿El rechazo te hace sentir muy mal?

Si es así, estás en grave peligro.

«No me considero un perfeccionista.» Al menos eso es lo que trato de decirme a mí mismo. Apuesto que tú también lo haces. De hecho, las personas que no lo admiten son las peores.

La cosa es esta: Si eres perfeccionista, solo eres un procrastinador con una máscara. No es diferente de alguien que es flojo y no realiza nada en absoluto. ¿No me crees? Echemos un vistazo.

 Un perfeccionista…
  • Siempre espera por el momento correcto.
  • «Nunca» comete errores
  • Siempre requiere más tiempo

Pero al final del día, la vida y el trabajo se tratan de resultados.
 Los resultados importan, y si eres un perfeccionista quizá obtengas los resultados algún día.

Pero la pregunta es: ¿Cuándo? y, ¿a qué costo?

Existen investigaciones  que demuestran que el perfeccionismo está directamente relacionado a la depresión y a la baja autoestima.

“Los perfeccionistas son sus propios demonios” – Jack Kirby
 
 ¿Realmente vale la pena el precio que se paga por el perfeccionismo?

He encontrado que el perfeccionismo es solo otra forma de la procastinación. Cuando te preocupas constantemente por cometer errores, la duda se arrastra en tu mente causando indecisión.

Existen dos tipos de perfeccionistas:
  1. Aquél que nunca empieza. Quiere lograr algo pero inmediatamente empieza a dudar de sí mismo. Piensa cosas como: “no creo que pueda hacerlo”, así que nunca inicia.
  2. Aquél que inicia pero tiene estándares demasiado altos. Se fija una meta, trabaja duro (quizá demasiado), pero como puso metas muy altas, siempre está fallándose a sí mismo.

Ambos escenarios pueden causar ansiedad, preocupación, depresión y conductas tipo A. Esas son cosas que preferimos evitar.

Joachim Stöber y Jutta Joormann, quiénes han estudiado la preocupación, la procrastinación y el perfeccionismo escriben:

“La combinación de preocupación sobre los errores y la procastinación pueden ser un factor crucial en el mantenimiento de la inquietud. Por un lado, puede prolongar las amenazas existentes por que no se están realizando pasos para hacerles frente. Por el otro, puede incrementar las amenazas existentes incluso provocar amenazas adicionales por que los problemas que eran fácilmente solucionables se apilan, creando así una sobrecarga de problemas que pueden volverse irremediables.”
 

Y ese sentimiento de no tener ayuda es la mayor trampa para nosotros. Porque ¿qué es lo que hacemos cuando nos sentimos indefensos? exactamente, nos rendimos. Dale un vistazo a los estudios acerca de la indefensión aprendida.

 
 Sin embargo, el perfeccionismo no es siempre malo. De hecho, algunos estudios sugieren que el perfeccionismo se relaciona a grandes resultados. Pero esa no es la pregunta aquí. Claro, cuando fijas objetivos más grandes y tienes altos estándares, consigues más. Sin duda, las tendencias perfeccionistas pueden ser una cosa buena.
 

Pero así como ya sabemos, conseguir metas no es la única cosa en la vida. Se trata más acerca de CÓMO alcanzamos nuestras metas y aspiraciones.

¿Cómo podemos vencer el repugnante lado de la procrastinación y el perfeccionismo?
Sé que ya hablé de cómo la procrastinación y el perfeccionismo están relacionados y que ambos pueden ser malos, pero ¿cuál es la solución?
 

Encontré un estudio interesante realizado por Gordon L. Flett y sus colegas; ellos hablan acerca del rol de la habilidad de iniciativa del perfeccionismo- ellos sugieren que la habilidad de iniciativa puede jugar un rol de mediador.

 Así que empecé a investigar sobre habilidad de iniciativa y esto es lo que encontré en un artículo escrito por Michael Rosenbaum:

“La habilidad de iniciativa se refiere al repertorio conductual necesario tanto para el autocontrol regresivo como para el autocontrol reformador. Este repertorio incluye la auto regulación emocional y las respuestas cognitivas durante situaciones estresantes, al utilizar habilidades de resolución de problemas y demorando la gratificación inmediata a cambio de recompensas más significativas en el futuro.”

 La habilidad de iniciativa es lo que requieres para dejar de sabotearte a ti mismo.

Encontrando un equilibrio
Vagabundo pobre
Veamos el lado contrario a un perfeccionista: Un vago
 
Cuando se es un vago, no se preocupa de mucho. Suficientemente bueno es su lema y no tienen ambición en lo absoluto.
 
Una actitud como ésta no te llevará a ningún lado. El novelista americano Cormac McCarthy lo describe mejor:
 
“…Es como muchas cosas, dijo el herrero. Has la mayor parte de ello mal y lo mejor sería hacerlo todo mal.”
 
Flojear es una actitud equivalente al “no me importa”. Pero si quieres que las cosas sucedan en tu vida, tiene que importarte.
 Lo que deberías lograr es encontrar el punto medio entre las tendencias perfeccionistas que te impulsan mientras tienes la calma de un vagabundo y combinarlas con la habilidad de iniciativa.

 
Esa es la razón de como yo encontré un equilibro entre el perfeccionismo y la vagancia. Sería algo así:
 equilibrio anti perfeccion
 
 Realiza un gran trabajo como un perfeccionista pero no le pongas tanta atención a tus metas, como un vago.
 
Y finalmente combinarlo con esto:
 
Iniciativa: Las metas pueden trabajar bien, pero ellas también puedes ser contraproducentes. Por esa razón debes confiar en sistemas que vayas creando para realizar las cosas. De esa manera cuando las cosas se pongan complejas puedes utilizar tu habilidad de iniciativa para resolver las cosas.

Para mí, ese es el punto: en lugar de golpearte a ti mismo cuando cometes un error o te fallas a ti mismo, puedes ajustar la meta o resolver el problema.

 
  • Evita la frase favorita del perfeccionismo: “¿Es en serio?, esta es lo peor que has realizado”
  • También evita la frase favorita de los vagos: “No me importa”
  • En lugar de ellas utiliza: “Ya lo tengo”
Así que, ¿cuál es tu reto actual? De hecho, ni siquiera tengo que preguntar. ¡Ya lo tienes!
 
 
 
El artículo original fue publicado por Darius Foroux bajo el título de «How Perfectionism Is Destroying Your Productivity», puede ser encontrado en el siguiente vínculo: http://dariusforoux.com/perfectionism/
 
Darius es una persona interesada en promover, discutir y aprender temas respecto a  cómo llevar una vida productiva a través de un enfoque de desarrollo personal práctico. Puedes conocer más de su trabajo en http://dariusforoux.com
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