La participación de la mujer en la empresa

Al igual que usted estimado lector, mi andar cotidiano requiere que me desplace a diversos puntos de la ciudad a fin de poder desarrollar las diversas actividades que resultan necesarias para generar el sustento que sirve para mi manutención.Uno de mis recorridos habituales es visitar un lugar aledaño a la plaza del Carmen donde semana a semana me reúno con otras personas para tratar asuntos diversos. Si bien durante un tiempo acostumbré llegar en coche y estacionarme en la alameda, últimamente he llegado al punto descrito a pie, atravesando la plaza de Fundadores y la de Armas para finalmente llegar a la plaza del Carmen; es en el último tramo, donde he observado la presencia constante de Fabiola Rendón Vázquez, mejor conocida como “Doña molletes” de quién se dice ha estado ubicada a un costado de la catedral durante más de 10 años.

Hace menos de un mes, tras correr la noticia de que la Sra. Rendón sería reubicada de su lugar tradicional, diversos medios de comunicación otorgaron un espacio en sus publicaciones para compartir la historia de la misma, demostrando que a fin de preparar la cantidad de 240 molletes cada día, “doña molletes” tarda alrededor de 45 minutos trabajando a ritmo constante, opinando que “al ser su propia jefa… puede exigirse más”, de acuerdo con el periódico Pulso (2016).
Quizá esta historia no le parezca relevante de primera mano estimado lector, sin embargo, si uno se remonta a la definición de empresa dictaminada por la Real Academia Española, entenderá que ésta, es la unidad de organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos, convirtiendo así a “Doña Mollete” en una mujer empresaria (dentro del sector informal) que por 19 años ha satisfecho una necesidad de los potosinos, de acuerdo a lo señalado por el periódico Pulso (2016).

mujeres empresarias

Y es que la participación de la mujer en la creación, administración y dirección de empresas en nuestro País ha venido arrojando cifras interesantes que demuestran su amplia capacidad de organización y de liderazgo aunque su jornada por equilibrar el mercado empresarial aún está en marcha, a continuación me permitiré compartirle algunas estadísticas que dan fundamento a lo aquí descrito:
  • El 51% de los trabajadores por cuenta propia en el sector informal son mujeres, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE] (2011).
  • Tres de cada cinco pequeñas y medianas empresas que se abren están lideradas por mujeres, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público [SHCP] (2013).
  • La aportación de las mujeres empresarias de México al Producto Interno Bruto es del 37% (INEGI, 2012).
  • Según la SHCP (2013), de cada 100 mujeres que solicitan un préstamo para invertir en su empresa, el 99% salda sus deudas de manera íntegra.
  • Las mujeres ocupan el 31% de los puestos de alta dirección en México; 7% de los miembros de la junta directiva de las empresas mexicanas son mujeres y sólo el 2% de las mujeres mexicanas son empresarias (en comparación con el 6% de los hombres). (OCDE, 2011).
  • De acuerdo a la revista de negocios Forbes (2016), de la población total de emprendedores, 19% corresponde a mujeres (cuatro millones, aproximadamente).
Y es que parafraseando el resultado de la entrevista realizada por la revista de negocios Forbes a cuatro mujeres empresarias, ser dueña de un negocio otorga una libertad que implica tener presentes fechas de entrega, darle rienda suelta a la creatividad sin ataduras y que, si bien los horarios son volátiles, requieren de compromiso. Las mismas féminas consideran desafortunado que existan más mujeres extranjeras como referentes de inspiración en la mujer mexicana, situación en la que me atrevo a diferir ya que recientemente, en nuestra ciudad, se tomó protesta a Alejandrina Cedillo como presidenta de la rama de Mujeres Empresarias CANACO en las instalaciones de CANACO SERVYTUR, división integrada por damas con visión que hoy son referentes para otras emprendedoras en nuestro Estado.
Es así que la mujer viene empujando con fuerza en el ámbito empresarial, aportando su talento y compromiso para el desarrollo de la sociedad. Hay que comprender que en su visión amplia de las cosas, la mujer no emprende para ganar dinero, sino para trascender. [email protected]
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