La fuerza de la gratitud

Dando por hecho las cosas, olvidando la gratitud

Negocios | Gratitud

A veces me sucede que doy por hecho muchas cosas… mi corazón late sin que yo haga nada, respiro sin darme cuenta, disfruto los días soleados y del aroma de tierra mojada cuando llueve, tengo la oportunidad de ver crecer a mis hijos y comida en la mesa… ¿doy las gracias por ello? ¿demuestro gratitud?

Para estar agradecidos por algo, primero necesito darme cuenta de qué es lo que tengo y es importante para mí. ¿Cuántas veces damos por hecho las cosas buenas de nuestra vida y simplemente nos enfocamos en lo que nos falta?

Me cuestiono cuándo fue la última vez que dije “gracias” a alguien y que realmente fura algo más que un gesto cordial o un hábito.

La palabra gratitud proviene del latín gratia (favor) y de gratus (grato); de acuerdo a Bridget Grenville-Cleave en su libro “Introducción a la Psicología Positiva”, cada vez hay más evidencia psicológica de que las personas agradecidas son más entusiastas, amables, enérgicas, serviciales, alegres y positivas que aquellas que no lo son.

La gratitud es la clave para la felicidad y se relaciona con mayor productividad, calidad de trabajo, mejores relaciones sociales, fluidez, mejor sistema inmunológico y menor estrés.

Por ello, experimentar gratitud permita a las personas vivir una vida con sentido, y tiene un efecto poderosos en el bienestar que ayuda a enfocar las experiencias desde un punto positivo.

Un artículo publicado en Harvard Health Publications (2011), define a la gratitud como: “agradecimiento por lo que se recibe, sea tangible o intengible”. Cuando se experimenta es posible darse cuenta de lo bueno que hay en la vida.

Investigaciones en el área de la psicología positiva demuestran que las personas que tienen una actitud agradecida son menos ansiosas, depresivas, envidiosas, solitarias y materialistas.

 La fuerza de la gratitud

La gratitud es una de las cinco principales fortalezas asociadas con la satisfacción en la vida, junto al entusiasmo, amor, esperanza y curiosidad.

  Los expertos en el tema sugieren llevar a la práctica algunas sencillas actividades:

  • Mantener un diario de gratitud.
  • Escribir una tarjeta o carta de agradecimiento.
  • Reconocer al menos tres cosas buenas que te hayan sucedido durante el día.
Así que después de toda esta valiosa información empecé a llevar a cabo un diario del agradecimiento, en el, escribo de manera concisa y breva un par de palabras que me ayudan a valorar y recordar todo por lo que estoy agradecida.
Y lo mejor es que esta práctica ha trascendido, ha sido muy enriquecedor escuchar a mis hijos. Sus opiniones son muy valiosas, me dan la oportunidad de ver lo bello y así apreciar las pequeñas grandes cosas de la vida.
Así que si un día te sientes triste o desanimado, sólo pregúntate de qué estás agradecido y podrás redireccionar tu manera de ver las cosas.
Autor: Rocío Gómez de Guerrero
Tags: No tags

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *