Elija su motivación laboral

“Hay hombres que trabajan como si fueran a vivir eternamente”

-Demócrito

Conforme pasan los años uno se va llenando de actividades al buscar constantemente ser más eficiente, más importante u obtener mejores beneficios de la labor que realiza. Sin saberlo, esto nos va llevando por diversos senderos que pueden resultar contraproducentes para nuestra propia persona.
Iyer (2014) relata que a pesar de haber tenido la vida que había soñado al tener 29 años, un departamento en una buena zona de Nueva York (EUA), un buen empleo corporativo, amigos y colegas con los cuales compartía pláticas interesantes un día se percató que tenía tiempo para todo menos para escuchar sus propios pensamientos o para reflexionar sobre si era en verdad feliz. Iyer entonces abandonó la vida corporativa, se mudó a Japón y se dedicó a permanecer en calma, a no correr y a no apurarse por lo que pasaba a su alrededor argumentando que en una época de constante aceleración nada puede ser más estimulante que ir despacio, nada más lujoso que estar atento y nada tan urgente como permanecer tranquilo. Iyer propone que en la siguiente temporada de vacaciones, uno no debería hacer nada a fin de regresar a su actividad cotidiana fresco, lleno de vida y en paz con el mundo.
Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización de Estados Americanos (OEA) llevaron a cabo un seminario especializado en la ciudad de Washington donde el directos de la OPS señalo que el estrés laboral no es extraño para nosotros ya que los retos y condiciones actuales que impone el mundo laboral exceden con frecuencia los límites de nuestras habilidades y capacidades pudiendo conducir a disfunciones físicas, mentales y sociales dañando nuestra salud, afectando nuestra productividad y hasta nuestros círculos sociales y familiares.
Por su parte Rodríguez (2016), asesora regional de salud de los trabajadores de la OPS/OMS menciona que “”estos problemas son capaces de reducir la motivación, el compromiso y el rendimiento laboral; y producen un aumento del ausentismo, la rotación de personal y el retiro temprano. Lo que conlleva a disminuir la productividad, la competitividad y la imagen pública de las organizaciones.”
La historia de Pasricha (2016), propietario de “1000 awesome things” [un blog que ha sido reconocido como el mejor del mundo al haber recibido más de 50 millones de visitas] no es diferente. Él comparte haber iniciado su carrera escribiendo colaboraciones para la sección de humor de un periódico local mientras estudiaba en la universidad. Dicha actividad era realizada cada domingo en compañía de sus amigos y a pesar de no haber recibido pago por ello señala haber disfrutado tanto esa actividad que poco después de terminar sus estudios universitarios se mudó a Nueva York para trabajar como escritor para clientes como Cosmopolitan o Saturday Night Live; como era de esperarse, al principio se sintió feliz ya que no podía creer que le pagaran por hacer lo que amaba aunque poco después terminó odiando ese trabajo al darse cuenta que había perdido la libertad de escribir libremente y que ahora debía completar artículos de temas dictaminados por otros.
Fui ahí cuando creó el blog que se mencionó y donde conoció diversas herramientas de estadística respecto a las visitas que recibía, cómo ganar premios de diversos sitios web y cómo generar más tráfico hacia su portal. Con el tiempo enfocó su atención únicamente en lograr los objetivos y en algún momento, detuvo su andar para darse cuenta que se estaba consumiendo a sí mismo ya que a consecuencia de su trabajo comía mal, dormía poco y estaba obsesionado con el siguiente número a conseguir para alcanzar su objetivo, en aquél instante le preocupaba que el ciclo de “fijar metas y obtenerlas” nunca terminara.
La reflexión de Pasricha es que los motivadores externos nunca terminan, incluso refiere que diversos estudios señalan que al valorar las recompensas que obtenemos por hacer una actividad, perdemos nuestro interés interno por realizar la misma y entonces la recompensa externa se vuelve el nuevo objeto de nuestro deseo.
El autor señala que no es necesario abandonar nuestro trabajo o rehusarse a cobrar alguna cantidad económica al prestar un servicio sino más bien preguntarnos a nosotros mismos si la actividad que desarrollamos podríamos hacerla de manera gratuita. Si la respuesta es sí, entonces hemos encontrado algo que vale la pena realizar; si la respuesta es no permita que el trabajo remunerado sea solamente eso y manténgase atento sobre aquello que haría solo por el placer de hacerlo. Pasricha señala que las posibilidades de terminar agotado y consumido por trabajar solamente por el beneficio económico son altas y que uno siempre llegará a ese estado, tarde o temprano.
Se considera necesario señalar que de acuerdo a información de la OPS la insatisfacción laboral y el estrés que genera es un problema de salud severo que puede causar enfermedades mentales, cardiacas, cerebrovasculares, musculo – esqueléticas y reproductivas, sumando además que causa diversos problemas de comportamiento incluyendo el abuso de alcohol y drogas, incremento del tabaquismo, el sedentarismo, y los trastornos de sueño.
La OIT y la OMS han emitido directrices y recomendaciones para abordar estos problemas. Nuestro País diseñó una estrategia para promover entornos de trabajo saludables libres de violencia, que abordan los factores psicosociales, y promueven el bienestar emocional para generar hábitos de trabajo saludables. Esta estrategia incluye medidas de apoyo en el proceso de preparación para el retiro, establecer hábitos de ahorro para los trabajadores jóvenes; orientar a los trabajadores diagnosticados con trastornos emocionales; y promover el trabajo y el desarrollo humano. Dicha estrategia se promueve mediante el diálogo social activo, mecanismos de consenso, investigación y formación.
Finalmente estimado lector, solamente usted puede decidir qué tipo de vida desea llevar y si elegirá trabajar en aquello que le llena o lo hará únicamente por un satisfactor externo.
Te invito a leer otro de mis artículos titulado “¿Pensar fuera de la caja?“, puedes hacerlo dando clic aquí
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